Uso prolongado de dispositivos móviles pueden producir enfermedades

A través de estudios experimentales se evidenció que los altos niveles de radiaciones electromagnéticas generan daños en la salud de los seres humano, tales como el cáncer.

Cada modelo de teléfono móvil pasa por una serie de pruebas de conformidad según normas reconocidas a escala internacional, la medición de la tasa de absorción específica o SAR (por sus siglas en inglés) es una de ellas.

Venezuela posee un laboratorio de medición de la Tasa de Absorción Específica (SAR), ubicado en la Fundación Cendit, que tiene como finalidad la realización de ensayos para la determinación del cumplimiento de las normas y directrices de seguridad y protección de salud al usuario establecidas mundialmente, por parte de los equipos móviles celulares, ya que estos emiten radiaciones electromagnéticas que son absorbidas por los tejidos del cuerpo humano.

Para realizar los ensayos de SAR se necesita un complejo sistema de medición, en el cual se utilizan diferentes elementos como un maniquí también denominado fantasma, que posee las dimensiones de un adulto promedio, en el cual se vierte una preparación líquida especial que simula las características eléctricas básicas del tejido cerebral humano.

A nivel internacional organismos de varios países se han dado a la tarea de investigar en base a la experimentación con el fin de conocer con exactitud los daños que causan las ondas de radio frecuencia (RF), tal es el caso del equipo de biólogos estadounidenses que presentaron evidencia comprobable sobre las enfermedades producidas por las radiaciones de los teléfonos móviles en red 2G y 3G, información publicada por el Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental de EEUU, arrojando resultados que vinculan el funcionamiento de los teléfonos celulares con la generación de cáncer de corazón, hígado y otros órganos.

Este estudio se desarrolló sobre una muestra de doscientos (200) ratones y ratas de laboratorio que fueron sometidos a emisiones de radiofrecuencias con un nivel de exposición y duración mayor al que suelen estar el común de las personas, asimismo los investigadores dividieron los roedores en varios grupos con la finalidad de que estos recibieran radiaciones en dosis diferentes.

Los investigadores concluyeron su investigación al determinar que las ondas de radio en las bandas de frecuencias de 900 y 1900 MHz codificadas en un formato móvil son cancerígenas, tras observarse una cantidad significativa de tumores en el corazón, cerebro e hígado de los roedores.

A fin de lograr la protección del público a las exposiciones de radiación de equipos móviles, diversos países alrededor del mundo han emitido regulaciones obligatorias. En Venezuela, el Centro Nacional de Desarrollo e Investigación en Telecomunicaciones (Cendit) evalúa mediante pruebas y ensayos los valores de SAR de los dispositivos moviles, con el fin de verificar que no excedan los niveles máximos especificados en las normativas relativas a la exposición humana.

Prensa Cendit. AC

Autor entrada: Samia Maksad